miércoles, 5 de abril de 2017

Fugas

Todo este tiempo en la intemperie...

El viaje es tan suave como este sueño
Las nubes reclaman la venganza

Y nosotros bebemos de la tierra
las heridas de los nombres

La silueta que perdura como memorial
es la tierra sempiterna
de todos los hombres

La cuna de la desilusión
inunda los ojos

El espacio persigue todas las fugas
sin dejar que ninguna llegue a destino.

jueves, 23 de febrero de 2017

Apuntes sobre cualquier cosa


De vuelta a lo mismo. Uno siempre quiere escapar de esta realidad, pero hay algo que nos ata y nos sostiene de un hilo.

A veces se piensa en las posibilidades de construir un mundo nuevo a través de las palabras. Designar las cosas como si fueran nuevas; pero nos topamos incesantemente con la realidad, y esta a veces aterra.

¿Cómo ser entonces? ¿Qué decir y cómo vivir? Para eso, muchos utilizan un truco. Sí, intentan escapar de su realidad designando una realidad alterna donde a otros les pasan las cosas. Ese es el poder que tenemos. La invención de historias para escapar de nuestra realidad; pero sin darnos cuenta creamos otra realidad alterna, donde los personajes actúan según nuestro designio.

¿Acaso sabrán que son manipulados por otros? Esto hizo Unamuno con su famosa "nivola" titulada Niebla. En ella, el protagonista se dio cuenta que no era otra cosa sino un personaje que hacía todo lo que el escritor se propuso que hiciera; y luchó contra los designios de este.

La manipulación de los personajes nos convierte en sus demiurgos; prestidigitadores que los convierten en seres con una vida dentro de todo un sistema donde ellos funcionan. Alternancia de la realidad, como dirán algunos.

Pero estamos viviendo en una época donde la realidad supera la ficción; pero más que superarla, la emula, o imita. En este caso, el proceso de mimesis se invierte. Sí, no es la ficción la que imita la realidad, al revés: la realidad se hace un retrato exacto de la ficción.

Entonces, podemos imaginar que alguien camina por una calle y la cruza. Vemos el paisaje: tiendas y kioscos y vendedores ambulantes por todos lados. Este personaje, que puede ser cualquiera, se detiene en una panadería y averigua si hay pan. Y ahí comienza su periplo. De panadería en panadería el personaje asemejará el recorrido que hace buscando pan con la mismísima Odisea que cantaba Homero. (Y hasta este punto, sería patético si al pobre le comenzara a llover)

Sabe que si no llega a casa con el preciado producto, su adorada Penélope no tejerá para él los sueños que desea. Pero ¿Qué desea un simple personaje que es semejante a cualquier persona sino pertenecer a otra época y cruzar el océano para no vivir su propia realidad?

Allí va, el pobre, como resignándose a regresar a casa. Pensar en el futuro ya es demasiado, porque lo que le preocupa es el presente. Pero, ¿qué podemos deducir de esta historia?

Sin ser dichos personajes, tal cual somos nosotros indagando entre papeles y libros y conversaciones, tratando de vivir una alternancia. Pero la realidad es dura, y siempre nos golpea y nos maltrata.

Así que vivimos perseguidos por un sueño que no nos perteneció; o simplemente no queremos vivir.

sábado, 28 de enero de 2017

Serenidad

Ese sonido quieto
abundante
vuelve a la calma la inquietud
hace que retornen los fantasmas
y descansen en paz los sueños.

Se abre en medio del día
siluetas paseándose con desparpajo
    -Miradas inquisidoras-

No más promesas vanas

No más amor ni odio
pero sobre todo lo primero
y un poquito más de lo segundo

Y por eso sabes que no soy sentimental
Animal nocturno que se aleja de los espejos.

jueves, 12 de enero de 2017

Transeúnte


Este silencio, una vez más se escapa en un grito.
 Este grito se vuelve eco
Hasta que se esfuma.

Nuestros dedos buscan entrelazarse
pero la muerte es más segura que la oportunidad
de escapar,

¿Cómo sonreír cuando el dolor dibuja su máscara y pretende instalarse para siempre?

Esta herida es más sensible
somos más propensos al borde del abismo
estamos acurrucados en medio de la intemperie.

Estos frágiles huesos ya no tienen donde recostarse
no hay sitios donde descansar
ni existen palabras de alivio

Solo una voz suprema que nos dice que estamos bien
                                                                 estamos bien
                                                                   estamos bien
                                                                     estamos bien
Y se repite constante

Vez tras vez los pasos
vagan ya por una calle,
Una moneda sin valor alguno
zapatos desgastados

y la luz
se convierte en un punto lejano
que se esconde en el horizonte.